La guerra y el ''milagro'' Chino. Lo que nadie esperaba
Por Raúl Valle La guerra en Irán estalló a fines de febrero de 2026 y, en cuestión de días, el precio del crudo saltó hasta rozar los 120 dólares el barril, entre 20 y 30 dólares por encima del nivel con el que cerró 2025. Ese salto no fue un detalle técnico, significó una gigantesca transferencia de ingresos desde los países importadores hacia los exportadores, y un shock inmediato sobre los costos de transporte, la producción industrial y el bolsillo de millones de consumidores en todo el mundo. Las bolsas reaccionaron en cadena, índices de referencia en Europa, Japón, Corea del Sur o India se hundieron entre un 5% y un 10% en pocas ruedas, mientras el principal índice chino, el CSI 300, apenas retrocedió en torno al 0,1% en el mismo lapso. Esa divergencia fue leída por el capital financiero como una señal clara: en esta crisis específica, China aparece mejor posicionada que sus competidores para soportar un período prolongado de petróleo caro. Esa imagen de refugio no nace en ...