Trabajo ocasional de una esclava” (1973),
Raúl Valle “Trabajo ocasional de una esclava” (1973), de Alexander Kluge, puede leerse como el cruce entre un retrato íntimo y una radiografía de clase de la Alemania RFA de posguerra, la vida de una mujer trabajadora se vuelve el punto de encuentro entre explotación capitalista, opresión patriarcal y despertar político. Roswitha Bronski, interpretada por Alexandra Kluge, hermana del director, está casada con Franz, un químico sin empleo estable que se aferra a su formación como último resto de status mientras vive económicamente a su costa. Tienen hijos, y es ella quien sostiene materialmente a la familia con un trabajo ilegal como abortista clandestina, practica abortos para mujeres que no pueden o no quieren tener hijos en un contexto donde la interrupción del embarazo es delito. Esa actividad, tabú por excelencia, aparece filmada con una frialdad casi documental y con una naturalidad que rompe el escándalo moral, Kluge muestra la clínica, los procedimientos, incluso planos muy...