Las venas abiertas de América Latina y cuando la zquierda del FITU no sabe caracterizar hoy
Por Raúl Valle Una de las paradojas de la izquierda argentina es que buena parte de sus corrientes más visibles, incluyendo al FIT-U, denuncia con energía a Milei, a los ministros, a los gobernadores peronistas y a los jueces del régimen, pero casi no utiliza las categorías leninistas de régimen social ni la noción de dictadura del capital para pensar lo que ocurre dentro de las fábricas, de las escuelas, de las universidades y de los barrios. Dicho de otro modo, el foco queda puesto en los “responsables políticos” que ocupan temporalmente los cargos del Ejecutivo, el Parlamento o el Poder Judicial, como si el problema fueran solo los inquilinos del Estado y no la estructura de propiedad y de poder material que esos funcionarios apenas administran. La consecuencia es una crítica que personaliza el poder, pero que raramente nombra a la oligarquía financiera concreta que manda, fondos como BlackRock, Vanguard o State Street, que concentran participaciones en bancos, petrolera...