"Pueblos originarios: existieron, resistieron, siguen existiendo"
. La vuelta del malón, pintado por el artista argentino Ángel Della Valle en 1892 Por Ulra La Patagonia que hoy vende el turismo como paisaje vacío —junto a indios que venden artesanías en mantas al costado de la ruta— estuvo, hasta hace apenas siglo y medio, densamente habitada. Querandíes y tehuelches septentrionales recorrían la llanura pampeana; los tehuelches meridionales, o aonikenk, dominaban la estepa patagónica; en el confín de Tierra del Fuego convivían selk'nam, haush y yámanas, cada uno con su lengua y su territorio de caza. Ninguno de esos pueblos vivía en un idilio sin conflicto. Entre los siglos XVII y XIX se produjo lo que la historiografía llama araucanización: parcialidades mapuches y pehuenches cruzaron la cordillera desde el occidente y, mediante alianzas comerciales, mestizaje y también sometimiento violento, terminaron imponiendo su lengua y sus costumbres sobre buena pa...