El precio de la conciliación: Lula, Alckmin y los límites del frente popular brasileño
Por Mario y Ulra El Partido de los Trabajadores nació en 1980 al calor de las huelgas metalúrgicas del ABC paulista, cuando un obrero tornero llamado Luiz Inácio Lula da Silva se convirtió en la cara visible de un sindicalismo que había decidido dejar de pedir permiso. Tres años después, en 1983, esa misma vanguardia fundó la Central Única dos Trabalhadores, la CUT, sellando un vínculo orgánico entre el partido nuevo y una porción decisiva de la clase obrera organizada. Ese origen no es un detalle de archivo, es la razón por la cual todavía hoy, cuatro décadas después, hay quien confunde el pasado del PT con su presente. Pero un partido no se define por su acta de nacimiento sino por el programa que sostiene cuando gobierna. Y lo que el PT sostiene desde hace veinte años, con interrupciones, es una fórmula de conciliación de clases que hoy tiene nombre y apellido: Lula da Silva y Geraldo Alckmin, compartiendo la fórmula presidencial que gobierna Brasil. Alckmin es un burgué...