Mundial 2026: cuando la camiseta vale menos que la tarjeta
Por Raúl Valle El Mundial 2026, que se jugará en Estados Unidos, Canadá y México, no será el primero en pisar suelo norteamericano —Estados Unidos ya fue sede en 1994—, pero sí el primero armado íntegramente en el territorio del dólar fuerte y de un turismo global de lujo llevado al extremo. A diferencia de aquel Mundial noventoso, donde el negocio avanzaba pero todavía quedaban restos de una lógica más “analógica”, la edición de 2026 condensa décadas de transformación, todo, desde las entradas hasta los hoteles y los vuelos internos, está pensado, cotizado y cobrado en dólares, y se articula con un ecosistema de paquetes VIP y hospitalidades que son el corazón del negocio. Para millones de hinchas de países como Argentina, donde los salarios se pagan en monedas devaluadas, eso convierte la “fiesta del fútbol” en una vidriera lejana, mientras la FIFA y las agencias venden paquetes turísticos que combinan pasaje, hotel y entradas por cifras que pueden ir de unos 4.000 o 5.000 dólares po...