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¿Milei está incendiando la industria para sostener la timba financiera?

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Por Ulra El "negocio financiero" del gobierno de Milei consiste en sostener una estabilización basada en ajuste fiscal, apertura importadora, administración cambiaria, tasas reales altas en distintos momentos, ingreso de capitales financieros y renovado endeudamiento externo. El problema de fondo es que esa arquitectura puede bajar la inflación y mejorar transitoriamente ciertos precios financieros, pero no crea por sí misma una base de acumulación productiva: mientras la industria, la construcción, el consumo y el empleo formal se deterioran, crece la dependencia de dólares externos y la vulnerabilidad ante una eventual salida de capitales. Conviene decirlo con la misma precisión con la que se exige rigor en cualquier otro terreno: no se puede afirmar como hecho consumado que exista un "rescate de Trump" destinado a imponer bases militares, ni que haya una entrega acordada de Malvinas. La evidencia disponible muestra, en cambio, que Milei anunció sancio...

"Pueblos originarios: existieron, resistieron, siguen existiendo"

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.        La vuelta del malón, pintado por el artista                    argentino Ángel Della Valle en 1892 Por Ulra La Patagonia que hoy vende el turismo como paisaje vacío —junto a indios que venden artesanías en mantas al costado de la ruta— estuvo, hasta hace apenas siglo y medio, densamente habitada. Querandíes y tehuelches septentrionales recorrían la llanura pampeana; los tehuelches meridionales, o aonikenk, dominaban la estepa patagónica; en el confín de Tierra del Fuego convivían selk'nam, haush y yámanas, cada uno con su lengua y su territorio de caza. Ninguno de esos pueblos vivía en un idilio sin conflicto. Entre los siglos XVII y XIX se produjo lo que la historiografía llama araucanización: parcialidades mapuches y pehuenches cruzaron la cordillera desde el occidente y, mediante alianzas comerciales, mestizaje y también sometimiento violento, terminaron imponiendo su lengua y sus costumbres sobre buena pa...

La generación Z ante el capitalismo de crisis: trabajo, vivienda, salud y juventud

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Por Ulra La llamada generación Z recibe ese nombre por una secuencia de etiquetas generacionales difundidas inicialmente en Estados Unidos. Luego de la generación X —asociada de modo amplio a quienes nacieron entre mediados de los años sesenta y comienzos de los ochenta— y de los millennials o generación Y —nacidos aproximadamente entre comienzos de los años ochenta y mediados o fines de los noventa—, se comenzó a identificar como generación Z a quienes nacieron, de manera aproximada, entre 1997 y 2012. La letra no define una identidad biológica, una esencia cultural ni una posición política automática. Es una clasificación demográfica amplia, discutible y variable según la fuente. Pero permite señalar una experiencia común, una parte importante de esta juventud llegó a la adolescencia o a la adultez en un mundo ya atravesado por la crisis capitalista en EEUU de 2008, la expansión de las plataformas digitales, la pandemia, el endeudamiento, la inflación, la crisis de vivien...

Guerra, descomposición política del sionismo de Estado y crisis imperialista: destrucción de fuerzas productivas. Una explicación coherente y socialista,

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Por Ulra  La guerra imperialista es una tendencia destructiva dentro del capitalismo, no es una interrupción excepcional de su funcionamiento normal. Es una de sus formas más concentradas y brutales cuando la competencia entre capitales, monopolios y Estados ya no puede resolverse por los mecanismos comerciales, financieros o diplomáticos. Allí donde el mercado mundial aparece como promesa de integración, el imperialismo revela su contenido real, disputa por territorios, materias primas, rutas estratégicas, mercados, energía, tecnología y fuerza de trabajo. La tesis clásica del marxismo revolucionario conserva, por eso, toda su vigencia y vitalidad teórica. Lenin explicó en El imperialismo, fase superior del capitalismo que la concentración de la producción, la fusión entre capital bancario e industrial, la exportación de capitales, la formación de asociaciones monopolistas internacionales y el reparto territorial del planeta transformaban la guerra en una t...

El nuevo altar decadente de la burguesia argentina: Churchill, Thatcher, Trump, Milei y el sionismo de Estado

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Por Ulra Cada cierto tiempo Winston Churchill reaparece en los grandes medios argentinos. No vuelve como funcionario de un imperio que dominó territorios, rutas comerciales y poblaciones enteras, sino como filósofo de sobremesa, fabricante de frases motivacionales y ejemplo universal de carácter. Su rostro aparece en La Nación, en suplementos culturales, en discursos presidenciales y hasta, quien escribe pudo ver, en una infografía dentro de un supermercado Coto de Belgrano. La repetición no es inocente, cuando una clase dominante elige a sus próceres imperiales, también revela su propia historia, sus alianzas internacionales y el orden social que pretende presentar como natural. Hace pocos días un periódico español volvió a poner en circulación una pieza típica de esa fabricación ideológica, le atribuyó a Churchill la frase según la cual el éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo, y convirtió toda su trayectoria en una lección individual sobre l...

A 50 años de "La Noche de los Lápices" 16 de septiembre de 1976 – 2026

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Por Fabi y Ulra A cincuenta años de La Noche de los Lápices, recordamos a las y los estudiantes secundarios secuestrados, torturados y desaparecidos por la última dictadura cívico-militar-eclesiástica. Sus secuestros fueron parte de un plan sistemático de persecución, disciplinamiento y exterminio dirigido contra la juventud organizada, el movimiento obrero, las organizaciones populares y todas las fuerzas que cuestionaban el orden social impuesto por las clases dominantes. La llamada Noche de los Lápices no fue un hecho aislado ni una represalia limitada al reclamo por el boleto estudiantil. Fue parte del terrorismo de Estado desplegado desde el 24 de marzo de 1976 para destruir la organización obrera, estudiantil, barrial, política y sindical. La dictadura necesitaba sembrar terror para imponer un programa económico de endeudamiento, apertura financiera, ajuste, congelamiento salarial y transferencia de recursos desde las mayorías trabajadoras hacia los grupos económicos ...