La crisis de las autoridades del IOMA y la violencia hacia docentes en Mar del Plata


Corresponsal

Antes de entrar en los hechos, conviene una aclaración: la Agrupación Docente La Violeta de Mar del Plata es un espacio de oposición sindical que confluyó con otros sectores en la Multicolor, y no debe confundirse con la lista oficialista Celeste-Violeta, que en mayo de 2026 ganó la conducción local de SUTEBA con Gustavo Santos Ibáñez al frente, obteniendo alrededor del 60% de los votos frente al 30% de la Multicolor.
Dicho esto, pasamos a caracterizar los hechos. En abril de 2026, en el marco del congreso provincial de salud realizado en Mar del Plata, afiliados de IOMA se manifestaron frente al hotel donde sesionaban los delegados para denunciar la falta de atención y las muertes por desprotección. Entre los testimonios públicos apareció el de Laura Giménez, docente jubilada que aporta desde 1986, quien relató que conseguir turnos con especialistas o una internación se había vuelto casi imposible: solo quedaban el Sanatorio Belgrano y la Clínica Avenida, y cuando esos centros se saturaban los afiliados quedaban a la deriva, sin poder acceder tampoco a la órbita pública porque les exigían un certificado de rechazo que las clínicas privadas no siempre entregaban. Giménez dijo que en los últimos dos años supo de diez a doce personas que murieron por no poder internarse, que los pacientes oncológicos no reciben la medicación a tiempo y que análisis y estudios implican pagos adicionales de bolsillo, además de mencionar el caso de una compañera de otra escuela a la que le pidieron 1.200.000 pesos adicionales para operarse de apendicitis y la falta de internación pediátrica por IOMA, que obliga a recurrir al Materno. El 25 de junio de 2026, en el Jardín de Infantes N.º 922 "ARA San Juan", ubicado entre Fortunato de la Plaza y Carasa, una madre agredió físicamente a la directora durante el horario de entrada: la tomó del cuello, le tiró del pelo y la golpeó delante de docentes, familias y niños, después de haber empujado a un alumno y de amenazar con frases violentas; las clases se suspendieron y intervino la policía. Según varios medios y testimonios de padres, esa mujer ya había protagonizado un episodio similar a fines de 2025 durante el acto de cierre de año, cuando se había encerrado a los chicos en un aula para protegerlos, y también había acusado de discriminación a una docente que fue apartada de su cargo. Cinco días después, el 30 de junio, una docente del mismo jardín hizo pública una carta en la que contó que desde mayo venía manifestando miedo y pidiendo acompañamiento y medidas de resguardo ante situaciones que consideraba intimidatorias, y escribió que esas señales de alerta "merecían ser escuchadas"; sostuvo que tras la agresión sus compañeras quedaron devastadas y reclamó protección para todo el personal, lo que plantea una responsabilidad institucional de las autoridades educativas en escuchar, prevenir e intervenir antes de que el daño ocurra. Ese mismo día hubo una movilización conjunta de SUTEBA, FEB, Udocba y Sadop bajo la consigna "Cuidemos a quienes nos educan", y la Multicolor realizó su propia protesta frente al Consejo Escolar. En julio de 2026, los reclamos por IOMA continuaron: dos familias viajaron 374 kilómetros hasta la sede central de IOMA en La Plata para exigir el pago de acompañantes terapéuticos adeudados por más de tres meses, y en Mar del Plata al menos quince acompañantes terapéuticos protestaron frente a la delegación regional, cuestionando la respuesta de la responsable del área, Celeste Lazo. En agosto, los afiliados marplatenses anunciaron una nueva marcha frente al Gran Hotel Provincial y denunciaron demoras en pagos, faltantes de insumos para cirugías y suspensiones de tratamientos oncológicos, mientras que la Clínica del Niño y la Familia suspendió las cirugías programadas y quedó atendiendo solo urgencias; una madre que no cobraba los honorarios de la acompañante terapéutica de su hija viajó a La Plata y amenazó con acampar en la sede de IOMA. Hay un dato que conviene agregar porque atraviesa todo lo anterior: más de 150.000 personas en Mar del Plata dependen de IOMA y la red de prestadores históricos se redujo a unas pocas instituciones, principalmente el Sanatorio Belgrano y la Clínica Avenida, de modo que cuando esas dos se saturan los afiliados quedan atrapados entre un sistema privado que no los recibe y un sistema público al que no pueden entrar por trabas administrativas; no se trata de la maldad de una persona concreta sino del colapso sistémico de una obra social que dejó de pagar a sus prestadores, y cualquier discusión seria sobre la crisis debería incluir por qué se fueron los prestadores históricos y por qué las alternativas no alcanzan. Frente a este cuadro, La Violeta decidió encarar una serie de acciones acompañando a los afiliados trabajadores estatales provinciales para resolver la falta de cobertura, el abandono de personas y la falta de respuesta de la obra social. Defender IOMA es defender también la posibilidad de enseñar en condiciones dignas, porque el entusiasmo para entrar al aula y construir vínculos con estudiantes y familias necesita una base material, salud protegida, salario suficiente, tiempo para descansar, escuelas seguras y autoridades que respondan ante los problemas, y por eso se propone unir en un mismo programa la cobertura integral sin pagos adicionales, una red efectiva de atención e internación, la continuidad de tratamientos y medicamentos, salarios que permitan vivir sin pluriempleo y medidas de prevención y resguardo frente a la violencia, con las decisiones discutidas en las escuelas y con IOMA rindiendo cuentas a quienes la sostienen con sus aportes.

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