Venezuela Sufre la Sed Insaciable de Petróleo Yanqui
Por Raúl Valle
Caracas amaneció este 4 de enero de 2026 bajo nubes de incertidumbre petrolera. Venezuela atesora 303 mil millones de barriles probados, las reservas más grandes del planeta. PDVSA extrae apenas 800 mil barriles diarios, un colapso desde los 1.1 millones de la era pre-sanciones.
El Brent se desploma 4% hasta 76 dólares el barril. El WTI cotiza a 71 dólares en pánico regional. La "cuarentena petrolera" del Departamento de Estado de EEUU estranguló las exportaciones. Mientras los buques de guerra yanquis patrullan las rutas del Orinoco. Las refinerías como Paraguaná languidecen al 20% de su capacidad de 1.3 millones diarios.
Lo que muchos tienen que saber, es que hace rato Chevron con el gobierno de Maduro perfora ya pozos en Falcón-Perijá con licencias frescas. Exxon Mobil ansía crudo extrapesado a 10-15 dólares de costo de producción. Trump necesita una invasión en Venezuela, que por un lado, resulta interesante, será una crisis que provocará en Vaca Muerta en Argentina en las exportaciones por precios que ya están por debajo de 80 dólares, y que por Trump bajarán más. Los lamebotas yanquis de Milei y los liberales son incorregibles.
El petróleo venezolano sustenta el 90% de la economía nacional. La nacionalización de 1976 transformó pozos en renta estatal. La Ley Orgánica de Hidrocarburos de 2001 exige 51% estatal en joint ventures. Aquella renta financiaba los planes sociales para obreros y barrios pobres. Y las sanciones desde 2017 fueron pulverizando exportaciones en un 80%. La agresión imperialista llevará a una hiperinflación que galopará al millón por ciento. La escasez crónica para las exportaciones de petróleo bloqueada por la marina yanqui, azotará las refinerías y ductos. PDVSA que emplea directamente a miles de trabajadores y millones dependen indirectamente de ella.
Los salarios dolarizados se evaporan en este caos imperialista. Y los sabotajes capitalistas paralizan infraestructura clave.
Tengamos en cuenta que China devoraba 500 mil barriles diarios a descuento. Pekín acumula 50 mil millones en deudas refinanciadas con crudo. Rusia operaba ''joint ventures'' lucrativos en Orinoco.
La agresión imperialista forzará, ahora, a contratos 60/40 favorables a los ''majors'' yanquis. Y aquel crudo pesado que estabilizaba los ''blends'' en refinerías del Golfo de México serán ampliados por Trump y buscará perforar un valor que subsidie la gasolina yanqui a 3.5 dólares el galón.
La lucha de clases destila en cada gota negra, no en la forma, es en la sustancia. Es la burguesía transnacional como Chevron y Exxon que reclaman la propiedad privada sobre pozos Venezolanos. En el fondo el ''Shale'' texano demanda precios estables para sobrevivir.
Lo que sucede, es que Orinoco ofrece un volumen barato y abundante de petróleo para EEUU y si se pierde, al desaparecer PDVSA, se pierden los subsidios sociales que alimentaban barrios pobres de Venezuela, tengamos en cuenta que existe una hambruna indirecta que llega 40 mil vidas por desnutrición.
Venezuela es un enclave extractivo puro que quedó asfixiada por las sanciones sanciones de OFAC. Pero el peligro inminente para Trump es que se puede iniciar la quema de empresas tercerizadas yanquis de Chevrón y Exxon de donde sale el mantra "mercado libre", ahora, pero el monopolio después. Tales doctrinas son las que evaden royalties impuestos por fuerza.
El lector debe tener en cuenta que Venezuela exporto en octubre 750.000 barriles de petróleo. De esa cantidad 50.000 iban a Estados Unidos. Por eso Trump quiere todo.
Brasil, China y Rusia convocaron a la OEA, un dato para entender que no pasara nada. Si buscamos en la estabilidad hemisférica sudamericana, en Argentina se calcula que se disparará la inflación, lo que debilitará el gobierno de Milei.
Un tema, un antecedente, es que Guyana irrumpe como el clímax del tablero petrolero, ya con miles de millones de barriles en Stabroek desde 2015. Guyana produce ya 650 mil barriles diarios con rumbo a 1.3 millones en 2027. Muy diferente que en Venezuela, Exxon posee el 45% del bloque; Chevron y Hess completan el consorcio. Los contratos desde 1999 entregaron 70% de ganancias a los yanquis.
El reclamo de Venezuela por Guyana quedará en el olvido, son 160 mil km² del Essequibo, que iguala a las extensiones del Orinoco mismo.
La Crisis Petrolera Regional y la Obsesión de Trump con Venezuela
Ante Trump en Venezuela, Sudamérica pasará a un colapso extractivo total porque casi los 2 millones de barriles venezolano-guyaneses aplastaran a la región. China e India quedarán perjudicados por el crudo barato y confiable que ya no recibirán. Y Europa que paga primas exorbitantes a rusos en represalia, también.
La historia se repite: Irán cae en 1953 por pozos; Iraq implosiona en 2003 por barriles. Petroleras yanquis privatizan soberanías nativas. Y los obreros petroleros pasarán a engrosar el lumpenproletariado, por eso los trabajadores argentinos y de YPF deben despertarse también.
Donald Trump necesita el petróleo venezolano como oxígeno vital. El ''shale'' estadounidense produce 12 millones de barriles diarios, pero declina 5% anual desde 2024. Reservas convencionales se agotan sin remedio. Orinoco sumaría 1-2 millones diarios baratos y pesados. Este volumen estabilizaría las importaciones yanquis, que devoran 20% del crudo global. Para tener en cuenta, sin el ''blend'' de Orinoco, los costos de refinación saltarían al 20%. La gasolina escalaría a 5 dólares el galón en semanas.
La conclusión para los despistados es que para Trump es ''EEUU Primero" y exige este dominio hemisférico contra OPEP+ y China, por lo tanto la geopolítica o la agresión imperialista de Trump con el Orinoco es para bloquear a los rivales rusos y chinos en un marco de luchas de clases internacional.

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