Chacareras marcianas
Por Ulra La llanura se extendía entre piedras oscuras y ondulaciones de polvo rojo. A lo lejos, las paredes de un cráter cortaban el horizonte como las ruinas de una ciudad sin ventanas. Una vez había visto algo parecido por un estudio del centro espacial Tiangon. El viento arrastraba pequeñas columnas de arena que avanzaban unos metros, se desarmaban y volvían a levantarse. El Sol apenas asomaba sobre las elevaciones del este. Visto a través del vidrio protector, era un disco pequeño y pálido, sin la familiar contundencia del sol terrestre. Su luz oblicua alargaba las sombras de las antenas y encendía destellos en los conductos metálicos de la colonia. Vera Sosa, corrió su cabello, apoyó una mano en el marco de la ventana. Apoyo su mentón en sus nudillos. Sus ojos eran marrones, su piel morena, su cabello lacio y negro, alta, su mentón afilado, y su cuerpo delgado. Un traje azul espacial de última generación y ajustado de neopren. Del otro lado del cristal no había un solo árbol....