La sepsis política de Milei y el agotamiento del tiempo político, cuando también se termina el tiempo del peronismo para sostenerlo
Por Raúl Valle La presidencia de Javier Milei combina dos dimensiones que, en la coyuntura actual, ya no es posible analizar por separado, por un lado, un programa económico de ajuste extremo, orientado a satisfacer al capital financiero y a los organismos internacionales; por otro lado, una arquitectura política frágil, sin partido de masas ni anclaje territorial propio, que se sostuvo de hecho sobre la pasividad –y en buena medida la complicidad– del peronismo institucional y de la burocracia sindical. Durante 2024 y 2025 el oficialismo y buena parte de los medios construyeron la idea de una “tabla de salvación” económica, el sacrificio social presente se justificaría por la promesa de una rápida estabilización, baja de la inflación, ordenamiento de las cuentas públicas y eventual recuperación de la actividad. Resulta que no hay empleo, ni buenos salarios y no hay vivienda, lo que promete el lumpen de Milei es pobreza, y ya solo un sector minoritario compra el relato lumpen. Si se ex...